No podemos inventar sobre teorías; tenemos que hacerlo sobre la práctica diaria de miles de trabajadores y empresarios del sector. Somos, en la práctica, el departamento de Investigación de la industria conservera mundial

Historia de la empresa, historia del sector conservero

Hermasa es uno de los cimientos que asentaron la comarca de Vigo, en la primera mitad del siglo XX, como la primera capital mundial de la industria de las conservas de pescado. Decenas de miles de personas trabajaban entonces en la fabricación de las primeras latas, fundamentalmente de sardina. Ese fue el entorno de euforia económica y de los primeros rudimentos tecnológicos en los que empezaron a trabajar los hermanos Cándido y Ramón Rodríguez, que encontraron en Vigo el lugar idóneo que estimuló su inventiva.

Todos nuestros operarios tienen una alta cualificación
Todos nuestros operarios tienen una alta cualificación
El equipo directivo de Hermasa trabaja con gran coordinación
El equipo directivo de Hermasa trabaja con gran coordinación
A mayor precisión en la instalación, mayor resistencia de las máquinas
A mayor precisión en la instalación, mayor resistencia de las máquinas
Sede de Hermasa en Vigo
Sede de Hermasa en Vigo
Sede de Hermasa en Vigo
Sede de Hermasa en Vigo

Los fundadores empezaron de un modo casi artesanal, arrancando desde cero, recorriendo las plantas conserveras y observando las carencias que sufrían los procesos todavía muy elementales de producción. En 1972 fundan la SA actual, en donde empiezan a poner en práctica sus propias ideas y diseños para aumentar la productividad de las conserveras gallegas, que empiezan a diversificarse y a vender en los mercados de los cinco continentes. Hay que decir que en la primera y pequeña fábrica familiar de Vigo -rodeada de conserveras, astilleros y un inmenso mercado de la pesca fresca- nacieron los principios tecnológicos de automatización y fabricación en serie que hoy emplean los creadores de equipos para la conserva en todo el planeta. Ha sido y es la referencia tecnológica, por eso la marca Hermasa está presente en más de sesenta países.

En sus poco más de cuarenta años, la marca gallega ha creado un sector industrial nuevo –el de la maquinaria especializada para conservas de pescado- que ha acompañado a los fabricantes en su expansión por todo el mundo. Cuando los comercializadores de conservas observaban un nuevo nicho de mercado, Hermasa se adelantaba y creaba un equipo para su procesado y su producción industrial. Desde su fundación, la compañía ha registrado más de setenta marcas y patentes.

En 2006, Hermasa invierte 2,5 millones de euros en su nueva sede en el Parque Tecnológico de Vigo. Son unas instalaciones de 5.500 metros cuadrados en las que se mantiene como prioridad de la marca el departamento de I+D+i, con un gran laboratorio permanentemente conectado con la planta de producción de equipos para sus clientes.